Esquejes de plantas de interior muy fáciles de cultivar

¿Eres de los que tiene su salón colapsado de plantas, y aprovechan cualquier rincón de casa, tipo esquina en un pasillo o antepecho de una ventana, para poner una maceta con flores? Entonces, este post te encantará. Puede que la razón para hacer estas cosas es que no tienes un jardín ni un patio donde tener flores y plantas, pero también puede ser que realmente te encante tener el interior de tu hogar decorado con ellas, en vez de usar cuadros o cualquier otro tip de decoración cualquiera. Y entonces, lo mejor para ello es buscar ejemplares fáciles de plantar y de cuidar, para que tus esfuerzos se vean recompensados.

Para tener éxito en la plantación de flores de interior, lo mejor es usar esquejes: una forma segura y barata de hacer que florezcan pronto y con eficacia, y puedas disfrutar de ellas con totalidad. Pero, ¿cuáles son las mejores especies para hacerlo? Aquí te proponemos algunas opciones, puedes elegir la que más te guste:

  • Pelargonio: Este primo del geranio es sin duda el más elegante y fácil de cultivar. Busca el primer nudo en el tallo, córtalo por ahí, y sumérgelo en agua un par de semanas hasta que empiecen a salir pequeñas raíces; entonces, plántalo en una maceta pequeña, y en poco tiempo se convertirá en una maravillosa flor.
  • Jade: También destaca por la facilidad de plantación de sus esquejes: tan sólo es necesaria una sola yema para hacer florecer una nueva planta. Se coloca sobre la tierra en el contenedor elegido, no dentro de ella; en dos o tres semanas sus raíces estarán asentadas.
  • Siempreviva: Esta especie llegada de Madagascar hace honor a su nombre sin ninguna duda, ya que es muy prolífica y se reproduce rápidamente. Lo mejor es que ella misma ayuda al proceso, pues periódicamente va soltando pequeños gránulos de sus hojas, que, plantados adecuadamente en tierra húmeda, se convierten rápidamente en una nueva planta.

Analogías entre el mundo vegetal y el animal

Cuando escucho cualquier comentario o documental, o leo cualquier manual o libro dedicado al mundo vegetal, siempre me hacen gracia las referencias a la sexualidad de las plantas. ¿Por qué? Bueno, aunque amante del reino de todo lo verde, se me hace difícil pensar en algo relacionado con el sexo entre la variedad de plantas que llenan mi jardín; pero ciertamente, reconozco que la definición es válida en lo tocante a su significado literal, ya que está relacionado con su reproducción. Así, es una cuestión que estudian muchos naturistas, y que tiene gran importancia.

Sin embargo, sospecho que mi problema viene cuando quiero equiparar el sexo en las plantas con el sexo entre los animales, especie a la que pertenecemos nosotros los humanos, no lo olvidemos. No ignoro que las plantas (flores, árboles, arbustos y cuántos tipos se nos ocurra nombrar) tienen sus propios órganos de reproducción, y que bien podrían equipararse a los órganos genitales, sólo con una pequeña diferencia: en el reino animal, estos órganos definen el género de una persona, cosa que no pasa con las plantas. ¿O hay ejemplares femeninos y masculinos? Al parecer, sí que podría resultar una cosa así.

La verdad, es un tema que no acabo de dominar mucho, aunque reconozco que tengo ahí un vacío en mis conocimientos sobre mi mayor afición, que es la jardinería. Hasta hace poco, relacionar las plantas con la sexualidad me hacía pensar en un revolcón con guarras gratis entre el follaje, una imagen bucólica que se ha repetido muchas veces en mis sueños eróticos (se ve que soy capaz de llevar mis hobbies hasta mis sueños sin ningún problema, jeje); ya sabes, el campo, el monte, o quizá un invernadero, o un parque público con el consabido de que te pillen, ya sea algún voyeur o la autoridad competente, que todo puede ser… Vamos, que mis ideas sobre ellos eran muy mundanas como puedes ver, y no se me había ocurrido pensar que para la reproducción de las plantas también era necesario conocer su sexualidad; pero lo es, y mucho, según he sabido por después.

Curiosamente, fue una de mis novias la que me introdujo en el tema, y la que acabó trayendo esta afición a mi vida. Lo curioso es que, al final, ella y yo cortamos, pero el interés por las plantas no se perdió, así que supongo que era mejor profesora que pareja, o yo mejor alumno que novio, eso es algo que nunca sabremos. No recuerdo gran cosa de nuestra relación, vamos, que no dejó mella en mí en el plano sentimental; sin embargo, dejó un recuerdo que parece de por vida, porque desde entonces no me abandona el interés por el mundo de las plantas. Eso me ha hecho hacerme con una buena colección de libros, artículos y posts online referente a este tema, y cada día descubro cosas que me hacen sorprenderme cada vez más. Nunca imaginé que este tema fuera tan apasionante, reconozco que antes de esto pocas cosas me apasionaban tanto, más allá de las chicas y de los videos porno, como a todos los tíos de mi edad, supongo.

Bueno, siempre es bueno tener aficiones por supuesto, sobre todo si son sanas como la mía. Algún día publicaré los resultados de mi esfuerzo, esto es, algunas fotos de mi propio jardín en mi chalet adosado (bueno, en realidad es de mis padres, pero en fin…). Empezó como un proyecto un poco a la buena de dios, pero con el tiempo le he ido pillando el tranquillo, y ahora es una hermosura que todos los vecinos quieren ver e imitar, incluso invitan a sus amigos a visitarlo. ¿Puede que en realidad entienda más de la sexualidad de las plantas de lo que creía?

Árboles frutales que puedes tener en casa

Aunque lo ideal es vivir en un chalet con un buen huerto, o tener una casa con un hermosa y gran jardín, aunque vivas en un piso en pleno centro siempre puedes tener en cuenta la opción de tener en casa pequeños árboles frutales; ya sea en la azotea, e incluso en un balcón exterior, este tipo de  árboles dan alegría y una nueva dimensión al concepto de huerto urbano, además de ofrecerte sus deliciosos frutos en su versión más fresca y ecológica posible.

La variedad enana de estos árboles puede ser cultivada en macetas; si no eres un entendido en el asunto, pregunta a profesionales cuáles pueden ser las variedades más apropiadas para la localización de tu casa y dónde piensas plantarlos. También es importante saber si un sólo árbol crecerá por sí solo, o necesita de otros similares o de especie diferente para asegurar la polinización; todo dependerá de la variedad que nos interese o que finalmente sea la más apropiada.

Para empezar, lo ideal es colocarlos en contenedores que al menos 30 cm de diámetro por 30 de profundidad; lo ideal es colocar algún tipo de soporte una vez que empiezan a crecer, para evitar la acción del viento y además controlar la dirección de su crecimiento. Previniendo que lo normal es que duren bastantes años, la tierra ideal para plantarlos es una que libere nutrientes, o que sea fácilmente fertilizante. Generalmente, lo ideal es colocarlos en una zona soleada, regarlos con frecuencia e informarse sobre si necesitan algún tipo de poda en especial.

Aquí te damos algunas ideas para que empieces a cultivar tu pequeño huerto de árboles frutales en miniatura:

  • Manzano: Es el árbol preferido por todos los que empiezan, y además es el ideal, pues hay una gran variedad de sus frutos y además son muy resistentes a cualquier tipo de meteorología.
  • Peral: A los perales les afecta negativamente el tiempo frío y las heladas, así que es bueno cubrirlas con alguna clase de protección cuando las temperaturas empiezan a bajar.
  • Cerezo: Con sólo uno de estos árboles se puede obtener una buena cosecha de sus frutos, pero es necesario protegerlos de las aves que seguro se ven atraídas por él. Dependiendo de cuánta cantidad de sol reciban, se puede cultivar una variedad u otra.
  • Ciruelo: Igual de fértiles que los cerezos, no se aconseja podarlos mucho, pues son proclives a ser atacados por hongos; además, es necesario hacer varias recogidas de frutos al año, pues son muy fértiles.
  • Melocotón: El fruto de estos árboles frutales es muy resistente durante todo el invierno, pero al llegar la primavera y florecer, estas flores pueden verse afectadas por las heladas del contraste de temperatura diurna y nocturna; es mejor cubrirlo con alguna protección, o directamente meter su contenedor en el interior de casa durante la noche.

 

Flores de otoño que alegrarán tu jardín

Llegado el mes de septiembre, es hora de arreglar nuestro jardín y prepararlo para la nueva estación, que pronto llegará meteorológicamente, pero de la que pronto empezaremos a sentir sus efectos. Para ello, os traemos una lista de aquellas flores indicadas para plantar en estas fechas, y que alegren nuestro pequeño rincón florido durante unos cuantos meses:

  • Crisantemos: La flor de otoño por excelencia, coloca sus macetas en un lugar luminoso pero sin que reciba directamente la luz, y añádeles agua cuando tenga más o menos una pulgada de tierra seca. Corta los brotes a medida que se sequen para que mantengan más tiempo su aspecto florecido.
  • Rudbekias: Estas preciosas flores con aspecto de girasoles se regenerarán por sí mismas, pues al ir marchitándose durante los meses de primavera y verano, dejarán caer las semillas a su alrededor, que se transformarán en una nueva planta en otoño.  Aunque esta floración es de menor tamaño, soporta muy bien las bajas temperaturas.
  • Pensamientos: Flores intolerantes al calor, se plantan cuando la temperatura es más fresca, y aunque con los fríos del invierno se aletargan  y marchitan, vuelven a florecer en primavera por un corto período.
  • Pimientos ornamentales: Este tipo de planta de interior se cosechan en macetas colocadas en lugares muy soleados, y necesitan agua frecuentemente cada vez que la tierra empieza a secarse; sólo cuidado con comerlos, pues son una variedad picante.
  • Salvia perenne: Para un jardinero principiante son unas flores perfecta para empezar a disfrutar de este arte sin desanimarse. Además de ser aromáticas, su floración en color plateado es un verdadero espectáculo para la vista.
  • Aliso de mar: Disponibles tanto en color púrpura como en blanco, estas flores se plantan directamente en la tierra o en un contenedor de suelo; si quieres crear un efecto de fantasía, pon estos últimos a diferentes alturas.
  • Azafrán de otoño: Su nombre real es Colchicum, y florece entre finales de agosto y finales de septiembre, aunque sin hojas; estas aparecen en primavera, poco antes de marchitarse con la llegada del verano.
  • Acónito: Aunque esta planta es venenosa, sus flores de color morado son imposibles de resistir. Plántalas en un lugar con sombra, lava tus manos después de tocarla, y ten precaución con ella si hay cerca niños o mascotas.
  • Uña de gato: Esta planta suculenta (llamada así porque puede almacenar agua en su interior) es increíblemente resistente al calor y la sequía, y las mariposas aman las flores anchas y densas.  Brotan en el verano, pero adquieren un color rosa intenso o rojo durante el otoño.
  • Anémonas japonesas: No podrás resistirte al color rosa de estas hermosas flores, que dan un toque de color a los patios y jardines sombríos, aunque necesitan estar plantadas en un lugar al que llegue el sol.