Significados de regalar flores: ¿cuáles y a quién?

Reconozcámoslo: no hay un regalo más romántico que un ramo de flores, y eso, dicho en nuestros días donde parece que se le da prioridad a otro tipo de cosas, es todo un logro. Pero parece que realmente hay cosas que no pasan de moda y que soportan el devenir de los tiempos, y esta es una de ellas claramente: regala unas bonitas flores y quedarás como un rey. ¿Y cómo una reina? Pues, aunque no lo creas, también se regalan flores a los hombres, aunque desde luego no es muy común, aunque no sé si por lo poco frecuente, si porque las mujeres no se arriesgan a hacerlo, o porque realmente ellos no acaban de decir si eso les gusta o no, por temor al ridículo o por no tener una opinión clara al respecto.

Pero, como sea, lo importante en realidad es tener una idea clara de lo que se quiere regalar y, también importante, a quién, como bien indica el título de este post. No puedes pretender regalar el mismo ramo a maduras amateur, que a jovencitas románticas, que a casadas xxx, por poner un ejemplo, y eso sin tener en cuenta que cada una tiene sus gustos personales; y lo mismo va para los hombres, aunque, por las razones antes mencionadas, casi que todo se complica más. De cualquier forma, el arte de regalar flores tiene sus reglas, y además cambian en cada época histórica en la que nos enfoquemos, aunque parece que esta costumbre se remonta a la antigüedad; incluso, cuando se empezó a poner nombre a muchos tipos de flores que hasta entonces eran anónimas, y se le empezaron a adjudicar  significados acorde a eso (otras ya poseían ambas cosas, flores y significados simbólicos en su mayoría), y han perdurado hasta nuestros días.

En cualquier caso, y centrándonos en lo que tradicionalmente significa regalar flores, y en quienes generalmente hacen estos regalos (de hombre a mujer quiero decir), hay que decir dos cosas: primero, conocer el gusto de la receptora de un regalo tal, antes de decidirse por cualquier tipo de flor en concreto; y segundo, intentar encontrar la flor perfecta para que expreso aquello que nuestro regalo quiera significar. Es decir, por poner un ejemplo, no se suele regalar rosas a una madre, ya que este tipo de flor se relaciona más con el amor romántico; y sí, puede ser que a nuestra madre le gusten las rosas, pero no es el hijo la persona adecuada para regalársela. A veces, el sentido que le damos a estos regalos es bastante subjetivo; por eso, antes de regalar flores está bien saber qué opina la hipotética receptora de este asunto: si tiene alguna preferida, si cree que tiene algún significado en especial, o si tiene alguna fecha en concreto pensada para recibir flores.

Como ves, no todo es tan sencillo como llegar a una floristería y comprar un ramo de lo que nosotros, hombres, pensamos que serían las flores perfectas. Como con todo tipo de regalos, si de verdad queremos brillar con nuestra elección, no ha tenido que ser considerada al vuelo y deprisa, sino que debe estar pensada y bien meditada. Por supuesto, lo ideal, además de conocer mucho a la persona a la que pensamos regalar esas flores, es pedir ayuda a un profesional del sector, nunca viene mal una segunda opinión, ni tampoco una tercera. Dejando de lado algunas fechas donde por tradición se regalan ciertas flores sí o sí, si queremos de verdad brillar dando como obsequio un ramo, lo ideal es no dejarlo al azar e intentar currárnoslo un poco, porque el resultado vale la pena.

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